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Aerotermia Guía
9 min de lectura

Subvenciones para aerotermia: ayudas y deducciones vigentes

Qué ayudas hay para instalar aerotermia, cómo funcionan las deducciones del IRPF y los errores de tramitación que dejan fuera la mayoría de solicitudes.

Vivienda eficiente con aerotermia y paneles solares, ayudas y subvenciones

Las ayudas para aerotermia pueden reducir la inversión entre un 30 % y un 50 %, y eso cambia por completo el cálculo de amortización. El problema es que no hay una única subvención: hay programas estatales gestionados por las comunidades autónomas, deducciones fiscales, ayudas municipales y bonificaciones en impuestos locales, cada uno con sus plazos y sus requisitos.

Esta guía explica cómo se organiza todo eso y qué hacer para no quedarte fuera por un detalle administrativo.

Los importes, porcentajes y plazos concretos cambian con cada convocatoria y varían mucho entre comunidades. Antes de contar con una ayuda, confirma las condiciones vigentes en la web de energía de tu comunidad autónoma o en el IDAE.

Los cuatro tipos de ayuda que existen

1. Programas de rehabilitación energética. Son los de mayor importe. Financian actuaciones que mejoran la eficiencia de la vivienda o del edificio, y la sustitución de una caldera por aerotermia encaja de lleno. Los fondos son estatales o europeos, pero la convocatoria, los plazos y la tramitación los gestiona cada comunidad autónoma. De ahí que la misma instalación reciba ayudas distintas en Madrid, en Andalucía o en Euskadi.

2. Deducciones en el IRPF. No es dinero por adelantado sino una reducción en la declaración de la renta, vinculada a la mejora de eficiencia acreditada con certificado energético antes y después. Es compatible con algunas subvenciones directas, aunque el importe subvencionado no puede desgravarse dos veces.

3. Ayudas autonómicas y municipales propias. Programas más pequeños, con menos dotación pero también menos competencia. Suelen resolverse por orden de llegada.

4. Bonificaciones en impuestos locales. Muchos ayuntamientos bonifican el IBI durante varios años, o reducen el ICIO de la licencia de obra, para instalaciones que aprovechan energías renovables. Se solicitan en el propio ayuntamiento y se pasan por alto con frecuencia.

Qué gastos suelen ser subvencionables

Los programas de rehabilitación energética admiten habitualmente:

  • El equipo de aerotermia y el depósito de ACS.
  • La instalación hidráulica y eléctrica asociada.
  • Los emisores nuevos, cuando forman parte de la actuación (suelo radiante, fancoils, radiadores de baja temperatura).
  • El desmontaje y retirada del sistema anterior.
  • Los honorarios técnicos: proyecto, dirección de obra y certificados energéticos.
  • La gestión de la propia solicitud.

Y suelen quedar fuera el IVA cuando es recuperable, las obras de decoración o reforma no vinculadas a la eficiencia, y los equipos comprados antes de la fecha que marque la convocatoria.

El requisito que decide todo: la mejora acreditada

Casi todos los programas grandes no pagan por instalar aerotermia, sino por mejorar la eficiencia de la vivienda. Eso se demuestra con dos certificados de eficiencia energética, uno anterior a la obra y otro posterior, y normalmente se exige una reducción mínima del consumo de energía primaria no renovable.

Tiene dos consecuencias prácticas:

  • El certificado inicial hay que hacerlo antes de tocar nada. Si empiezas la obra sin él, ya no hay forma de acreditar la situación de partida y la solicitud decae.
  • Cambiar de gasoil o de eléctrico a aerotermia salta escalones de golpe. Sustituir gas natural mejora menos, y en algunos programas puede quedarse justo por debajo del umbral. Merece la pena simularlo antes.

Cómo se tramita, paso a paso

  1. Consulta la convocatoria abierta en el portal de energía de tu comunidad autónoma. Anota fechas de apertura y cierre.
  2. Encarga el certificado energético inicial a un técnico competente.
  3. Pide presupuestos detallados, con marca, modelo, potencia y desglose por partidas. Casi todos los programas exigen presupuesto previo a la solicitud.
  4. Presenta la solicitud y espera a tener resolución favorable, o al menos confirmación de que puedes empezar. Este es el punto donde más gente se equivoca.
  5. Ejecuta la instalación con la empresa que figura en el presupuesto presentado.
  6. Reúne la justificación: facturas, justificantes de pago bancario, certificado de la instalación, ficha técnica del equipo y certificado energético final.
  7. Presenta la justificación dentro del plazo, que suele ser corto.

Los cinco errores que más solicitudes tumban

Instalar antes de solicitar. El más frecuente y el más difícil de arreglar. Casi todos los programas exigen que la actuación sea posterior a la solicitud o a la apertura de la convocatoria.

Pagar en efectivo. La justificación exige transferencia o pago bancario trazable. Una factura pagada en metálico no se admite, por mucho que sea real.

No hacer el certificado energético inicial. Sin punto de partida no hay mejora que acreditar.

Presupuestos genéricos. “Instalación de aerotermia: 12.000 €” no sirve. Hace falta el desglose con marca, modelo y potencia.

Dejar pasar el plazo de justificación. Conceden la ayuda, se hace la obra y se olvida el trámite final. El expediente se archiva y el dinero se pierde.

Qué preguntar al instalador antes de firmar

Muchas empresas gestionan la subvención por ti, y es un servicio que ahorra bastante trabajo. Antes de aceptarlo, pregunta cuatro cosas:

  • ¿Qué programa concreto vamos a solicitar y qué importe estimado?
  • ¿Adelantáis vosotros la ayuda descontándola de la factura, o la cobro yo después?
  • ¿Está incluida la gestión en el precio o se factura aparte?
  • Si finalmente no se concede, ¿qué pasa con el importe descontado?

Esa última pregunta es la importante. Hay contratos donde el descuento se convierte en deuda si la ayuda se deniega, y conviene saberlo antes y no después.

Cómo cambia el cálculo con la ayuda

Un ejemplo con números redondos. Una instalación de 13.000 € en una vivienda que hoy gasta 1.450 €/año en gasoil y pasaría a gastar 620 €/año con aerotermia:

Sin ayuda Con ayuda del 40 %
Inversión 13.000 € 7.800 €
Ahorro anual 830 € 830 €
Amortización simple 15,7 años 9,4 años

Seis años de diferencia. Es la razón por la que merece la pena dedicar tiempo al trámite antes de firmar nada. Los números de partida los puedes ajustar con la guía de precio de la aerotermia y la de consumo.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cubren las subvenciones de aerotermia?

Depende del programa y de la comunidad autónoma, pero las ayudas de rehabilitación energética suelen cubrir entre el 30 % y el 50 % del coste subvencionable, con topes por vivienda. En rehabilitación de edificios completos, cuando la mejora de eficiencia es grande, el porcentaje puede ser mayor.

¿Se puede desgravar la aerotermia en la declaración de la renta?

Existen deducciones estatales en el IRPF por obras que reducen la demanda de calefacción y refrigeración o el consumo de energía primaria no renovable. Requieren certificado energético antes y después de la obra que acredite la mejora. Las condiciones y los plazos se revisan cada ejercicio, así que conviene confirmarlas con la Agencia Tributaria antes de contar con ellas.

¿La subvención se descuenta de la factura o se cobra después?

Ambas modalidades existen. Algunos programas permiten que el instalador ceda el cobro y te descuente el importe de la factura; en otros pagas el total y cobras meses después. Es una de las primeras cosas que hay que preguntar, porque cambia el desembolso inicial en varios miles de euros.

¿Puedo pedir la ayuda si ya he instalado el equipo?

Casi nunca. La mayoría de los programas exigen que la instalación sea posterior a la solicitud o, como mínimo, posterior a la fecha de apertura de la convocatoria. Instalar primero y preguntar después es el error que más solicitudes deja fuera.

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