Instalación de aerotermia: esquema, fases y qué exigir
Cómo es una instalación de aerotermia: esquema hidráulico, dónde va cada componente, cuánto dura la obra y qué debe incluir la puesta en marcha.

Una instalación de aerotermia bien hecha se nota durante los siguientes veinte años, y una mal hecha también. Esta guía explica cómo es el proceso por dentro: qué componentes intervienen, cómo se conectan y en qué puntos se juega que la instalación funcione bien o dé problemas.
Si lo que buscas es a alguien que te la haga, tienes el directorio de instaladores por provincia.
El esquema hidráulico, componente a componente
Una instalación de aerotermia para vivienda unifamiliar tiene siempre los mismos bloques, aunque cambie la marca:
Unidad exterior. Contiene el ventilador, el evaporador y, en los sistemas bibloc, el compresor. Es la que extrae el calor del aire.
Unidad interior o hidráulica. Aloja el intercambiador que pasa el calor al agua, la bomba de circulación, el vaso de expansión y, casi siempre, una resistencia eléctrica de apoyo. En los sistemas monobloc, buena parte de esto va fuera y al interior solo llega agua.
Depósito de inercia. Un acumulador de 40 a 200 litros que da volumen al circuito. Su función es evitar que el compresor arranque y pare cada pocos minutos cuando la demanda es baja, que es lo que más desgasta un equipo y peor rendimiento da.
Depósito de ACS. El acumulador de agua caliente sanitaria, de 150 a 300 litros según la familia. Lleva un serpentín interior por el que circula el agua del circuito primario.
Válvula de tres vías. La pieza que decide si el calor va a la calefacción o al depósito de agua caliente. La aerotermia no hace las dos cosas a la vez: prioriza el ACS y luego vuelve a calefacción.
Colectores y grupos de mezcla. Reparten el agua a cada circuito y, si hay zonas a distinta temperatura (suelo radiante a 35 °C y radiadores a 50 °C), rebajan la temperatura de la zona más fría mediante una válvula mezcladora.
Sistema de control. Termostato o termostatos, sonda exterior y la centralita del equipo. Es lo que ajusta la curva de calefacción.
Monobloc o bibloc: la primera decisión de proyecto
Esta elección condiciona toda la instalación y merece leerse aparte, en la guía de aerotermia monobloc o bibloc. En resumen: el monobloc lleva todo el circuito de refrigerante en la unidad exterior y al interior solo llegan dos tubos de agua, lo que simplifica la instalación y evita necesitar carnet de gases fluorados para conectarla. El bibloc separa el compresor y exige tirar línea frigorífica entre las dos unidades.
Para el instalador, el monobloc es más rápido. Para la vivienda, el bibloc suele comportarse mejor en zonas de heladas fuertes, porque el agua no sale al exterior.
Fases de la obra
Una sustitución típica en vivienda ya construida, aprovechando radiadores, sigue este orden:
- Visita técnica y cálculo de cargas. Se mide la vivienda, se revisa el aislamiento, se comprueban los emisores y se dimensiona el equipo. Esta fase no se puede saltar.
- Preparación de la ubicación exterior. Bancada, antivibratorios y, si hace falta, pantalla acústica.
- Desmontaje del sistema anterior. Retirada de la caldera y, en el caso del gasoil, vaciado y retirada del depósito.
- Montaje de las unidades y conexión hidráulica. Tuberías, depósitos, válvula de tres vías, purgadores y llaves de corte.
- Instalación eléctrica. Línea dedicada desde el cuadro, con su magnetotérmico y diferencial propios.
- Llenado, purgado y lavado del circuito. En instalaciones antiguas, lavado químico y colocación de un separador de lodos.
- Puesta en marcha y parametrización. Configuración de la curva de calefacción, temperaturas de consigna, prioridad de ACS y programa antilegionela.
- Legalización. Certificado de instalación y registro en el organismo competente de la comunidad autónoma.
Dos o cuatro días de trabajo efectivo. Con suelo radiante, dos o tres semanas contando fraguados.
Los tres errores que arruinan una instalación
Después de ver muchas instalaciones con quejas, casi siempre se repiten los mismos fallos:
Sobredimensionar el equipo. Es el error más común, y es contraintuitivo: una máquina demasiado grande funciona peor que una ajustada. Trabaja siempre a carga parcial mínima, arranca y para constantemente, y el rendimiento real acaba muy por debajo del que promete la ficha técnica. Un cálculo de cargas serio evita esto.
No dar volumen al circuito. Instalaciones con radiadores y válvulas termostáticas en todas las habitaciones, sin depósito de inercia. Cuando la mayoría de las válvulas cierran, el caudal cae en picado y el equipo entra en ciclos cortos. Es la causa número uno de averías prematuras del compresor.
Dejar la curva de calefacción por defecto. El equipo sale de fábrica con una curva conservadora, pensada para no dejar frío a nadie. Si nadie la ajusta a la vivienda real, el sistema impulsa más caliente de lo necesario todo el invierno. Ajustarla bien puede bajar el consumo un 15–20 % sin tocar el confort.
Qué exigir en la puesta en marcha
La puesta en marcha no es encender el equipo y ver que sale agua caliente. Un instalador que hace bien su trabajo te entrega:
- El cálculo de cargas de la vivienda, por estancias.
- La curva de calefacción configurada y explicada, con la temperatura exterior de diseño usada.
- El equilibrado de los circuitos, con los caudales anotados en el colector.
- El programa antilegionela activado y programado a una hora de bajo consumo.
- El certificado de instalación y la documentación para la garantía del fabricante.
- Una explicación del modo silencioso nocturno y de cómo se lee el histórico de errores.
Si algo de esto falta, pídelo antes de pagar la última factura. Después es mucho más difícil.
La parte eléctrica que se olvida
La aerotermia necesita una línea eléctrica propia desde el cuadro, con protecciones dedicadas. Y hay que comprobar la potencia contratada: la resistencia de apoyo de un equipo doméstico puede ser de 3 a 9 kW, y si arranca a la vez que la vitrocerámica y el horno, salta el ICP.
En muchas sustituciones de caldera de gas se pasa de 4,6 kW contratados a 6,9 kW. El coste de esa ampliación es modesto, pero conviene tenerlo en el presupuesto y no como sorpresa. Lo detallamos en la guía de precio de la aerotermia.
Legalización y trámites
Por debajo de 70 kW, que cubre cualquier vivienda, la instalación se legaliza con un certificado de instalación firmado por una empresa habilitada y presentado ante el órgano competente de la comunidad autónoma. No requiere proyecto de ingeniero.
Además, si el equipo contiene más de una determinada carga de refrigerante, entra en el régimen de gases fluorados y necesita un registro y revisiones periódicas de estanqueidad. Los monobloc pequeños con R-290 suelen quedar fuera de esa obligación, lo que simplifica el mantenimiento durante toda la vida del equipo.
Y si vas a solicitar ayudas, la documentación de la instalación es justamente lo que te van a pedir para justificarla. Conviene guardarla completa desde el primer día: puedes ver qué se exige en la guía de subvenciones para aerotermia.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura la instalación de aerotermia?
Entre 2 y 4 días en una sustitución sencilla que aprovecha los emisores existentes. Si hay que instalar suelo radiante, la obra se alarga a 2 o 3 semanas, contando el fraguado del mortero antes de colocar el pavimento.
¿Hace falta depósito de inercia en una instalación de aerotermia?
Hace falta un volumen mínimo de agua en el circuito para que el compresor no arranque y pare continuamente. Si la instalación es de suelo radiante en toda la vivienda, el propio circuito suele aportarlo. Con radiadores, fancoils o zonificación con válvulas, casi siempre se necesita un depósito de inercia de 40 a 100 litros.
¿Dónde se coloca la unidad interior de la aerotermia?
En un cuarto técnico, un office, un garaje o un armario ventilado. Necesita acceso frontal para el mantenimiento, desagüe cercano y estar protegida de heladas. No debe ir en un dormitorio ni pegada a la pared de uno, porque las bombas de circulación son audibles en silencio.
¿Se puede instalar aerotermia en una casa ya construida?
Sí, es el caso más habitual hoy. La instalación se complica solo en dos escenarios: cuando no hay ubicación válida para la unidad exterior y cuando los emisores existentes no dan la potencia necesaria a baja temperatura.

